Este año se ha batido el registro de participantes de la Cursa de Bombers que hoy cumplía su décimo aniversario. Para mí, los dos principales obstáculos de hoy han sido el calor y el gran número de participantes.
En cuanto al recorrido de este año solo decir que presentaba una pequeña modificación que consistía en subir por paralelo hasta Vilamarí, torcer por Sepúlveda y luego por Entença para llegar a Gran Vía, en vez de ir directamente a Gran Vía por Entença, metros de más que han ido en detrimento de los últimos metros de la meta que antes estaban situados en el Passeig Picasso.
Para esta carrera había quedado con Carlos Cruzado y Josep Ferrer, se ha notado la falta de Raoul Farer.
Carlos y yo hemos corrido juntos todo el trayecto, es un muy buen compi de carreras, en todas en las que hemos corrido que se me ocurran ahora: Sant Antoni 2007 y ½ maratón de Barcelona 2007 siempre hemos acabado codo con codo, bueno, en Sant Antoni, ahora que lo pienso me dio un poco de cera. Aunque la verdad es que ambos estábamos en mejor forma (de fondo, mejor dicho) en años anteriores.
Acabo de ver los resultados de esta carrera y el de este año es el peor tiempo oficial que he tenido de las cuatro carreras que he corrido (45:08). Valga decir que tampoco me había entrenado lo suficiente y que vengo de hacer demasiada bicicleta y spinning sin transiciones a correr, y eso me ha agarrotado un poco los muslos. Bueno, hay más carreras que panes.
Volviendo a la carrera, oficialmente se habían inscrito unas quince mil personas y han acabado casi trece mil. O sea que hay dos mil y pico personas que básicamente se han apuntado por que Nike regala camiseta numerada, algunas de ellas habrán abandonado a mitad de carrera y muchas de esas personas ni tan siquiera habrán tomado la salida.
De todas maneras me parece perfecto que hayan acabado tantísimas personas una carrera que no tiene nada de fácil.
Todo un éxito para Nike y para el Ayuntamiento de Barcelona (y su departamento de Bomberos) que han hecho de esta carrera una de las más importantes de la temporada y más concurrida de Barcelona, sólo por debajo de la del Corte Inglés.
Aunque más éxito para Nike que para el Ayuntamiento. El Ayuntamiento de Barcelona ha encontrado en Nike un socio ideal para la organización de carreras. Pero Nike no sólo se promociona sólo en Barcelona: Madrid con su San Silvestre Vallecana o Donosti con los 20 Km. de Behobia son ejemplos de carreras que arrasan en cuanto a participación y si te quedas dormido no encuentras plaza.
Por un lado Nike es una empresa cuyo objetivo es aumentar ingresos y está claro que la promoción del deporte con eventos de este tipo entra dentro de su objeto social y su misión corporativa, por otro lado el Ayuntamiento de Barcelona, que debe velar por la promoción de la ciudad en un sentido más amplio que el de turismo de fin de semana y masas.
No obstante me gustaría saber cual es el objetivo de los organizadores de la carrera, ¿batir el número de participantes año tras año? ¿Deben de dejar los Ayuntamientos que existan semejantes asimetrías en participaciones de carreras similares?
¿Que está haciendo Nike para que la San Silvestre Vallecana supere en 19.000 participantes a la Cursa dels Nassos de Barcelona? ¿Cómo puede ser que la 84ª Jean Bouin de 2007, (la carrera Open más antigua de España) a pesar de haber batido su record, a duras penas superase los 3.500 inscritos frente a los 15.000 de hoy en els Bombers?
Los ayuntamientos de ciudades como Madrid, aspirante olímpica a los juegos de 2016, y Barcelona ciudad olímpica en 1992, tienen el deber moral ante la ciudadanía de no dejarse llevar por la iniciativa privada en aspectos tan importantes como el fomento del deporte, la marca de la ciudad debe de estar por encima. A mi me da la sensación que poco a poco la carrera va adquiriendo un tono implícito más Nike que no Bombers y la misma impresión me da la Behobia y la San Silvestre Vallecana.
Los esponsores han existido desde la Grecia clásica y son inevitables y necesarios. Pero deberían existir límites y más cuando en la promoción interviene la Administración Pública.
Prefiero más eventos que a la larga implican una participación acumulada más elevada y cuidar otras carreras tan tradicionales o más que esta que merecen todo el apoyo del Ayuntamiento y espónsores especializados.
Me viene a la mente la película de “Carros de Fuego” de Hugh Hudson (1981) basada en hechos reales. En especial la famosa escena en la que la selección británica de atletismo corre por la playa de Saint Andrews al son de Vangelis. Nada que ver con lo que sucede hoy en día. Los atletas de por aquel entonces deben de estar revolviéndose en sus tumbas.
