jueves, 25 de septiembre de 2008

El gran mito de la maratón (II)


La distancia

Como ya decía en la entrada anterior, la maratón deriva de la distancia entre las ciudades griegas de Maratón y Atenas. La distancia entre ambas es de, aproximadamente de 40 kilómetros. Así que la primeras competiciones oficiales fueron de, aproximadamente, 40 kilómetros.

Sin embargo, hoy en día la distancia oficial de una maratón es de 42, 195 km (en millas 26,385), ni un metro más ni un metro menos.

¿A que se debe este cambio, en apariencia tan caprichoso? Como casi todo en esta vida, tiene una explicación donde la leyenda se mezcla con la verdad y donde las millas quitarán protagonismo al sistema métrico decimal.

Todo se debe a los ingleses y sus Olimpiadas celebradas en Londres ahora hace un siglo. Cuesta imaginar al Comité Olímpico Internacional de por aquel entonces discutir sobre la conveniencia o inconveniencia de alargar la carrera unos cuantos miles de metros por puro egoísmo y capricho de la Familia Real Británica para poder ver la llegada delante de sus narices. Pero así fué, y no solo la llegada si no la salida. No obstante, la modificación de esta distancia no fué culpa exclusiva de la la Familia Real, otro poder fáctico tuvo la culpa.


En esos tiempos, la prensa local inglesa ya debía de gozar de un poder y prerrogativas, que ya quisieran muchos medios para sí hoy en día. Un periódico aprovechó (anticipandose al COI) para publicar el recorrido de la maratón en exclusiva que comprendía los 40 kilómetros justos.

Después de esa publicación prematura, tanto el COI como la Asociación Olímpica Británica tuvieron que basarse en ese recorrido, pero debido a que lo publicado en el periodico atravesava múltiples vias de tranvía así como muchas calles mal adoquinadas, se decidió canviar varios de los tramos finales de la carrera. Esto implicó el alargamiento de la distancia hasta llegar a las 26 millas de distancia desde la salida, en el Castillo de Windsor, donde sólo la familia Real pudo disfrutar de la salida, hasta la llegada en el Estadio Olímpico de White City de Shepherd's Bush más una vuelta al estadio, lo que sumaba 26 millas con 586 yardas y 2 pies. Sin embargo la meta, de esta manera no cuadraba con el Palco Real, así que en vez de darse la vuelta en sentido contrario a las agujas del reloj se hizo a favor de las agujas del reloj y así la distancia quedó en las definitivas 26 millas 385 yardas actuales, que es lo que casi equvale a los 42,195 kilómetros, y escribo casi por que no es la misma distancia.

Incluso en el sistema métrico anglosajón presenta dos variantes, la de 26 millas y 385 yardas y la redondeada de 26 millas y 220 yardas, la diferencia entre ambas a penas dista de dos metros.

Otro de los mítos de la distancia de la maratón es el de decir que a partir de entonces se empezó a correr esta distancia, cuando existe constancia de que se volvieron a correr varias maratones con distintas distancias, y no fué hasta 1921 (no se sabe con exactitud por qué) cuando se estableció la distancia en los actuales 42,195 kilómetros.

No obstante la maratón de las olimpiadas de Londres pasó a los anales de la historia como "La Carrera del siglo" y fué recordada durante tiempo por lo que parece que al final el componente emocional ayudó a establecer la distancia definitiva.



2 comentarios:

javi duque dijo...

has visto al makina de gebreselassie en berlin?
dijo en china que se ve capaz de bajar el record a menos de 2 horas? es humanamente posible??

habrá que verlo.

cuidate marathon man.

pfp dijo...

Enhorabuena Pablo buen trabajo de investigación maratoniana, muy interesante, eres un lujo. Besos mm